El inicio del windsurf
Originado por la combinación de dos deportes (el surf y la vela), el windsurf consiste en desplazarse por el agua sobre una tabla con una vela impulsado por el viento. Dependiendo del grado de dominio y tipo de equipo se pueden practicar distintas variantes, en las que se incluyen piruetas, saltos y velocidad.
El windsurf está constituido por dos partes principales: la tabla y el aparejo. La tabla, a su vez, está formada por los footstraps (cintas para poner los pies), pie de mástil, la quilla y la orza (quilla grande que va al centro de la tabla (en caso de las tablas grandes).
El aparejo o rig, está formado por la vela, que puede ser de mylar o monofilm (material transparente), el mástil y la botavara, que es una vara horizontal donde el windsurfer sostiene el aparejo.
Historia
Con una historia muy reciente, el surf tiene sus orígenes en California, Estados Unidos, en le garage de dos amigos: Jim Drake, navegante, y Hoyle Schweitzer, surfista. Hacia 1968, estos amigos combinaron las disciplinas que le apasionaban, vela y surf, en un deporte híbrido que patentaron con el nombre de Windsurf. Hacia 1970 el invento ya se producía masivamente.
A finales de los años ‘70, los europeos, proclives a los deportes más individuales, había convertido al windsurf en uno de sus favoritos. Esto impulsó el desarrollo de nuevos y mejores equipos.
Hacia los años ‘80, el deporte continuó desarrollándose hasta ser elevado a la categoría de deporte olímpico en las Olimpiadas de Los Ángeles ‘84. Desde entonces el equipo ha continuado evolucionando permitiendo a los practicantes de esta actividad alcanzar no sólo mayores velocidades en la navegación, sino que también les ha permitido realizar piruetas y saltos.
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